Todavía tengo un borrador que por más que leo, no puedo cambiarle ni una sola letra, se siente exactamente igual a cuando lo escribí.
Como la mierda.
"Das demasiado por los demás, ese será tu arma de doble filo"
La bendición con letras chicas.
Siempre comprendo las versiones de todos y saco una conclusión, una solución, me considero una persona bastante justa con los demás, no dejo que nadie pierda, pero tampoco que gane alguien.
Una balanza.
Pero respecto a mi vida, esa habilidad deja de ser.
Cómo puedes medir lo que quieres entregar por alguien?
Y ahí quedo
Varada
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